Los besos que han hecho historia del celuloide desde sus inicios hasta el siglo XXI, y que nos siguen haciendo suspirar desde el otro lado de la pantalla, ya sea sentados en una butaca en la sala de cine o bien en el sofá de casa.
'The Kiss' (W. Heise, 1896)
Las historias hay que empezarlas desde el principio: este es el primer beso de la historia del cine. Se rodó en 1896, apenas meses después de que el cinematógrafo de los hermanos Lumiére fuese presentado al mundo. Sin embargo, aún faltarían algunos años hasta que los besos en la gran pantalla no fuesen motivo de polémicas y censura.
'Alas (Wings)' (W. A. Wellman, 1927)
‘Lo que el viento se llevó’ (V. Fleming, 1939)
‘Casablanca’ (M. Curtiz, 1942)
‘Tener y no tener’ (Howard Hawks,1944)
Apasionado beso entre Lauren Bacall (como Slim) y Humphrey Bogart (como Steve) en el famoso drama de intriga y cine negro ambientado en la Segunda Guerra Mundial.
‘Encadenados’ (A. Hitchcock, 1946)
De aquí a la eternidad’ (F. Zinnemann, 1953)
‘Vacaciones en Roma’ (W. Wyler, 1953)
Otro amor imposible, el del periodista en busca de la exclusiva de su vida y la princesa detrás de la aventura de su ídem. Pocos debuts tan esplendorosos como el de Audrey Hepburn, luminosa, romántica y tierna en un clásico que la emparejó con el Gregory Peck más galán.
‘La Dama y el Vagabundo’ (Clyde Geronimi, 1955)
Sabemos que Disney siempre nos ha dado momentos románticos y muy emotivos pero este beso de La Dama y el Vagabundo, cuando comen la pasta, es una escena súper icónica que todos alguna vez hemos visto
‘Vértigo’ (A. Hitchcock, 1958)
Si Kim Novak no fuera motivo suficiente para marear a un James Stewart perdido entre sus fobias y obsesiones, Alfred Hitchcock le añadió a uno de los besos más (psico)analizados de la Historia del cine un travelling circular que, con la música de Bernard Herrmann, dejó mareado, y con mariposas en el estómago, a todo el público.
‘La Dolce Vita’ (F. Fellini, 1960)
‘Desayuno con diamantes (B. Edwards, 1961)
Más besos de película, y también mojados. Aunque ahora por culpa de una incesante y metafórica lluvia que empapa a Holly Golightly, la socialité neoyorquina que aspira a ser actriz, y Paul, otro aspirante a todo: a escribir, a triunfar y, especialmente, a seducir a la vecinita que sale al patio de luces a tocar la guitarra. Un final feliz como pocos, llevado a hombros, y al son de Henry Mancini, por unos brillantes Audrey Hepburn y George Peppard sin olvidar a Gato, el ídem sin nombre que acaba uniéndolos.
‘Samantha’ (M. Shavelson, 1963)
Con razón el cielo de la cinefilia en la Tierra, el Festival de Cannes claro, eligió esta imagen promocional de ‘Samantha’ como su cartel para la edición de 2013: Paul Newman y Joanne Woodward dándose un beso que iba más allá del cine, el símbolo de un amor que, tras las cámaras, duró 50 años.
‘Sonrisas y lágrimas’ (Robert Wise,1965)
Se caracteriza por ser un beso largo y pausado que detiene el ritmo de la película de atracos para enfocarse en la tensión sexual entre ambos.
‘El planeta de los simios’ (F. J. Schaffner, 1968)
‘Love Story’ (A. Hiller ,1970)
“Amar significa no tener que decir nunca lo siento”. La historia de amor de los personajes de Ali MacGraw y Ryan O’Neal les convirtió en símbolos del romance azucarado pero también en estrellas con un brillo único en taquilla.
‘El Imperio contraataca’ (N. Jewison, 1980)
Ahora sabemos que detrás de ese beso divertido, pícaro, rebelde, que Leia y Han Solo se daban en los pasillos del Halcón Milenario escondía un romance entre la malograda Carrie Fisher y Harrison Ford, como contó la actriz en sus memorias.
‘Oficial y caballero’ (T. Hackford ,1982)
¿Quién no se ha imaginado, al escuchar el ‘Up Where We Belong’ de Joe Cocker y Jennifer Warnes, protagonizar, en un lado u otro, la escena más romántica de ‘Oficial y caballero’? Lo mejor, el desparpajo de Debra Winger al ponerse la gorra de Richard Gere en el cine.
‘Dirty Dancing’ (E. Ardolino, 1987)
“¡No permitiré que nadie te arrincone!” Y así, Johnny, con chupa de cuero y tupé rockero, sacaba a Baby al escenario, y miles de corazones se derretían sin remedio. “El amor es extraño”, cantaban Mickey & Sylvia. Y también imprevisible, ¿no?
‘La Princesa Prometida’ (R. Reiner, 1987)
“Desde la invención del beso, ha habido cinco que han sido calificados como los más apasionados, los más puros. Este los superó a todos. Fin”.
‘Ghost’ (A. Zucker, 1990)
Nos topamos de nuevo con Patrick Swayze, icono y héroe (romántico, camorrero, surfero, de lo que sea) de los 80 en su beso más espiritual: el de despedida a una Demi Moore que, después de conseguir lo imposible (¡erotizar una sesión de alfarería!) se convertiría en uno de los símbolos sexuales de los 90.
‘Pretty Woman’ (G. Marshall,1990)
Es cierto, la historia entre Edward Lewis y Vivian Ward tiene su buena ración de claroscuros, pero su brillante final de cuento de hadas los borra todos de un plumazo.
‘Romeo + Julieta’ (B. Luhrmann, 1996)
Y, de repente, ese chaval con madera de actor indie llamado Leo DiCaprio se transformó en Leonardo, el robacorazones teen y rey de las carpetas de instituto de los años 90. La razón, esta versión entre Spanglish, macarra y revolucionada de la tragedia romántica del bardo y su transformación en Romeo.
'But I'm a cheerleader' (J. Babbit, 1999)
Esta divertida sátira exhibió orgullosa su personalidad más camp a finales de los años 90 para reivindicar los derechos LGTBIQ+. La historia se ambienta en un campamento en el que se intenta 'heterizar' a un grupo de jóvenes queer, pero no hay manera en que puedan reprimir sus instintos naturales. Y así llegamos a este dulce y romántico beso en la cama entre Natasha Lyonne y Clea Duvall.
'Crueles intenciones' (R. Kumble, 1999)
'Las amistades peligrosas' tuvo su versión moderna y atrevida de finales de los 90 en esta película, que se convirtió en un auténtico fenómeno gracias a su joven cuarteto protagonista: Ryan Phillippe, Sarah Michelle Gellar, Reese Witherspoon y Selma Blair. Y en ella encontramos uno de los besos más icónicos de la historia del cine, que es el que protagonizan Gellar y Blair en esta escena.
‘Moulin Rouge!’ (Baz Luhrmann, 2001)
Para la escena, los actores estaban suspendidos con cables de seguridad que fueron eliminados digitalmente en postproducción.
'Spider-man’ (S. Raimi, 2002)
Y otro beso bajo la lluvia, pero esta vez con un giro. Literal. Porque el Spiderman de Tobey Maguire consigue un beso de la chica de sus sueños, Mary Jane (una Kirsten Dunst que tuvo que teñirse de rojo para el papel) y demuestra, a golpe de arácnida carantoña, que las cintas de superhéroes también tienen su corazoncito.
'El diario de Noa’ (N. Casavettes, 2004)
Los tiempos cambian, los besos permanecen. Y de la última hornada de clásicos, ninguno tan romántico como el que se dan Ryan Gosling y Rachel McAdams: intenso, empapado (otra vez, y van…) y curioso.
Los besos prohibidos son los besos más apasionados, como demostraron Heath Ledger y Jake Gyllenhaal en esta preciosa película de Ang Lee. Los dos vaqueros se enamoraron mucho antes mientras cuidaban ganado en la montaña, pero, en su reencuentro en este momento, toda la pasión se desata en un beso para la Historia.
'Harry Potter y las reliquias de la muerte: Parte II' (D. Yates, 2011)
Una de las mejores películas de fantasía de todos los tiempos, la última entrega de la saga Harry Potter nos ofreció, además, uno de los momentos más esperados por los fans: el beso entre Hermione Granger (Emma Watson) y Ron Weasley (Rupert Grint). ¡Y ya era hora!
¿Besos a cámara lenta? Sí, por favor. Especialmente si se insertan en escenas tan increíbles como esta de 'Drive' de Nicolas Winding Ref. El protagonista, un conductor increíble envuelto en asuntos criminales (Ryan Gosling), percibe el peligro en un ascensor y decide darle un beso antológico a su vecina y crush Irene (Carey Mulligan)
'Moonlight' (B. Jenkins, 2016)
El despertar sexual se ha representado en muchas ocasiones en la gran pantalla, pero pocas con veces con tanta sensibilidad como lo hizo Barry Jenkins en esta oscarizada 'Moonlight'. Seguimos a su protagonista en tres etapas distintas de su trágica vida con una madre drogadicta y una situación de pobreza, y es en la adolescencia cuando llegará el amor y este beso en la playa bajo la luz de la luna.
































